Las consecuencias electorales de ganar una primaria

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Ya es oficial que Sebastián Sichel y Gabriel Boric serán los candidatos presidenciales de Chile Vamos y Apruebo Dignidad respectivamente. De este modo, entran en carrera con el resto de los candidatos que ya han declarado estar listos para la primera vuelta que ocurrirá el 21 de noviembre de este año (ver la lista de todos los candidatos aquí).

¿Cuál es la relación entre las primarias presidenciales y las primeras vueltas?

Por: Kenneth Bunker y Pablo Toro

De todos los candidatos que han competido en primarias, cuatro se han transformado en presidente de Chile. Fue el caso de los Concertación/Nueva Mayoría, Eduardo Frei Ruiz-Tagle en 1993, Ricardo Lagos en 2000 y Michelle Bachelet en 2013. En la centroderecha, ocurrió con Sebastián Piñera en 2017.

Existen primarias legales desde 2013, pero no todas las coaliciones las han usado. De hecho, desde el debut de la nueva ley de primarias, la centroizquierda (Concertación/Nueva Mayoría) solo ha participado en una de ellas. La izquierda, en cambio, ha participado dos veces, primero como Frente Amplio (en 2017) y después como Apruebo Dignidad (en 2021).

La Concertación es la coalición que más ha participado en primarias convencionales. En contraste, la centroderecha (Alianza/Chile Vamos) es la coalición que más ha participado en primarias legales. La Tabla de abajo muestra todas las primarias que se han realizado desde 1989 hasta 2021.

Tabla 1

Como muestra la siguiente Tabla, la primaria con mayor participación hasta el momento ha sido la de la Nueva Mayoría en 2013, convocando a más de 2 millones de personas. En esa ocasión compitió Michelle Bachelet (PS-PPD-PC), Andrés Velasco (IND), Claudio Orrego (DC) y José Antonio Gómez (PR).

Ganar una primaria legal parece ser una condición necesaria para ganar una elección. Es lo que pasó en 2013 con Bachelet, y es lo que pasó en 2017 con Piñera. Sin embargo, no parece ser una condición suficiente para llegar a segunda vuelta. Pues, en 2017 la centroizquierda logró pasar con Alejandro Guillier (PR-IND), a pesar de no haber competido en primarias.

Por otro lado, ganar una primaria tampoco es sinónimo de siquiera llegar a la primera vuelta. Este fue el caso de la primaria de la Alianza de 2013, en que Longueira (UDI) le ganó a Allamand (RN), pero que finalmente se retiró de la carrera, dejándole el cupo a su compañera de partido, Evelyn Matthei.

Tabla 2

La última Tabla muestra que cuando dos coaliciones realizan primarias simultáneamente, la que recibe más votos suele ganar la primera vuelta. La excepción a esta “regla” es la Concertación en 2009, que si bien en la primaria de ese año fue la coalición que logró convocar a más electores, no logró imponerse en la primera vuelta.

Finalmente, la Tabla muestra que cuando una coalición logra convocar a más de un millón de votantes, suele ganar la presidencia. Este fue el caso de la Concertación en 1999/2000, la Nueva Mayoría en 2013 y Chile Vamos en 2017. Solo Frei en 1993 logró ganar la presidencia después de haber ganado una primaria con menos de un millón de votos.

Tabla 3

Lo que sucederá en 2021 se diferencia en todos los escenarios anteriores por varios motivos. Primero, porque es la primera elección donde el sector de izquierda logra sobrepasar la simbólica barrera de un millón de votos. En ese sentido, el momentum político no tiene precedentes.

Pero 2021 también será distinto, porque es la primera vez que dos coaliciones competirán en primera vuelta luego de haber obtenido más de un millón de votos en su primaria. Evidentemente, esto se puede deber al aumento de población. Sin embargo, sigue siendo un récord interesante que demuestra una vez más cuánto ha cambiado el paisaje político.

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